domingo, 17 de abril de 2011

Te extraño, te amo





De que vale apreciar esta esplendida y fresca tarde, 
si logra solo recordarme como llorar; 
porque perdí el tiempo a tu lado y, 
no logre acerté tan feliz como siempre desee. 
Golpeo mis pensamientos con mis culpas, 
estas sangran remordimientos, 
para pintarme la piel con un frio helante que la eriza. 
Me duelen los ojos para ver el sol, 
la luz que me regalaste para amarte y, 
la única que seguirá encendida aun cuando ya ni tenga como verla...

Dime de qué sirve sentir como mi corazón palpita, 
si no será feliz como recuerdo que lo era contigo. 
Mis labios se pueden cortar si intento mentirte, 
pero partidos están por no decirte ese te amo 
cuando era justo el momento de hacerlo... 
se quebrajan cuando lloro y lo digo.


El silencio goza con mí sufrir 
pues piensa que es él quien me tiene así... 
"no silencio mundano, no eres tú, 
es el propio silencio que deja la ausencia de la que más recuerdo..."

si nunca tendré la forma 
de acerté feliz como ninguno y como mereces, 
desearía ser tu guardián solo uno más, 
para que sonrías desde donde estés y 
apasiones e inspires muchos atardeceres, 
borrare cada lagrima de amargura que puedas llegar a sentir, 
pagándola con mi muerte y
una bendición de perdón divino. 
Te amo, mujer de siempre.

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